La justicia como producto

Ciertamente cada muerte afecta… o impacta, desde los niños que apenas nacen hasta los ancianos que una larga vida han tenido, pero las muertes que no son naturales son las que impactan más, se busca justicia cuando hay alguien culpable… ya sea por haber jalado un gatillo o por no haber hecho o tenido alguna precaución como el caso de la Guardería ABC… caso que indignó a mucha gente, entre ellas a esta bloggera y no solo indignante es el hecho de que por un descuido hayan fallecido 49 bebés que aún tenían una vida por delante y que otros tantos quedaran con quemaduras que necesitarán cirugía cada año de su vida, también es indignante que a estas alturas desde el 5 de junio del 2009 hoy hayan terminado apenas el peritaje del “accidente” multihomicida

Indignante es que por no ser famosos o millonarios o hijos de algún famoso su muerte quede impune, queremos justicia… ¡Exigimos justicia por los niños de la guardería ABC! que todos tienen un nombre y hubieran tenido una vida si no hubiera sido porque a alguien se le hizo fácil poner en una improvisada bodega una guardería, solo por un segundo habría que imaginar que pudieron ser nuestros hijos, que un día podríamos haber llevado a nuestro bebé a una guardería con la confianza de que lo cuidarán mientras que nosotros no podemos y regresar con la horrible sorpresa de que aquellas personas a las que les confiamos lo más sagrado que son los niños no solo no los cuidaron si no que hicieron tal descuido que tuvo como consecuencia la muerte de ese pequeño ángel que tenía una vida por delante… por aquellos niños que no verán el mundo con ojos de adulto, por aquellos niños que sufrirán cada año las cirugías para reconstruir su piel de aquellas quemaduras, por aquellos padres que no verán a sus hijos graduarse, tener hijos y tener una vida plena y feliz, que no verán esos rostros con aquellas sonrisas… por todos aquellos queremos JUSTICIA, JUSTICIA PARA LA GUARDERIA ABC!!

“La justicia como producto”

Por: Lourdes Bueno / Investigadora de la UdeG

Si sólo los niños de la guardería ABC hubieran sido campeones goleadores del América… o si, por lo menos, hubieran sido investigadores extranjeros, entonces la justicia, esa rejega que se hace esperar cada vez más, hubiera llegado no sólo para castigar a los culpables, sino para hacerse cargo de las indemnizaciones a las que tenían derecho, tanto los niños heridos como sus padres… Pero no; los pequeños muertos, los que aún están con vida —si a eso se le puede llamar vida—, quienes quedaron con profundas secuelas, no eran ni extranjeros, ni estrellas de futbol, luego la justicia mexicana no les llega; luego sus padres, para que las autoridades les otorguen un poco de respeto, después de su dolorosa pérdida, tienen que hacer una dura huelga de hambre y, aún así, tampoco.

Porque en este país, cada vez más y como producto neoliberal, a la justicia la han vuelto una mercancía VIP… porque a la justicia mexicana la han hecho cada vez más interesada, hasta casi sólo cubrir a quienes tienen un estatus que este sistema de mercado reconoce como superior; de otra manera, a la población la trampean con simulacros de justicia, para escatimársela, para escondérsela.

Porque el caso de la guardería ABC aún no encuentra la justicia; aún no tiene ni la solución adecuada, ni el castigo a los dueños, a los demás responsables —dentro del IMSS, dentro de la supervisión del Estado—. Unos y otros no han sido ni culpados, ni mucho menos han recibido la sanción correspondiente, salvo, claro, quienes fueron el eslabón más débil, autoridades locales de bajo perfil que están pagando por los otros, por los demás, por quienes parientes influyentes, amigos y privilegiados económicos y políticos, han sido encubiertos.

Y qué bien que se conozca al agresor del futbolista; qué bien que se haya capturado al asesino del investigador francés, pero no basta. No basta que los medios de comunicación electrónicos emprendan una campaña de información para demandar justicia en casos donde sus socios ven sus ingresos afectados. No basta que los medios de comunicación electrónicos hagan presión, junto con un Gobierno extranjero, para que la justicia llegue a castigar al culpable de la muerte del investigador francés: no basta.

Porque sin duda algo debe estar mal cuando este sistema hace pequeñas islas de justicia en el basto mar de impunidades, flotadores para privilegiados también con la justicia, en el profundo abismo de la corrupción. Porque algo está mal cuando las voces de los medios sólo se encaminan a cuidar a pequeños, pero muy poderosos grupos, dejando en el olvido la muerte de los niños de la guardería ABC, dejando en el olvido el tratamiento y pago de indemnizaciones de quienes, inocentes absolutos, estaban al cuidado del Estado.

Y entonces, las manos limpias hace tiempo que no miran el jabón… entonces, la campaña de honestidad cae por tierra enterrando cada vez más los derechos de los mexicanos, de todos, de los de a pie, de los que son mayoría, de quienes no tienen más privilegio que el que el derecho Constitucional les otorga por haber nacido en este país… algo que, hoy, para algunas, demasiadas, autoridades, tiene escaso valor, si es que alguno.

Fuente: La red de Artemisa

Grupo Apoyo a los padres y madres del Movimiento 5 de junio