La vida sigue su curso

Todos tenemos un pasado, nos guste o no nos guste y en ese pasado quieramos o no existen o existieron personas que bien que mal han tocado nuestro mundo y hoy nos hacen lo que somos y que aviente la primera piedra quien esté salvo del pecado

Yo también tengo desde aquél gran amor que me traicionó con una enfermera, aquél lindo niño que se decepcionó de mí, aquél chico que perdidamente enamorado de mí solamente me buscó en otras y aquél gran amigo que se fue sin una buena explicación, a parte de algunas cuantas personas como aquél que sin ser un gran amigo, sin ser tan cercano se acercó y me preguntó que escondía tras la sonrisa falsa que ese día portaba… todos han sido en su momento una parte de mi historia

Y recordar es volver a vivir y si pudiesemos regresar el tiempo podríamos hacer las ilusiones realidad, porque quizá hubiese querido que aquél no hubiera puesto sus ojos en la enfermera bipolar y quizá hoy sería madre de sus hijos o quizá no, quizá no hubiera pedido abrir una cuenta de twitter para que no viese aquél tanto tweet loco y tal vez hoy sería su apoyo o tal vez no, quizá si no hubiesemos sido tan jóvenes hoy seríamos una gran familia o a lo mejor no, si aquél hubiese sido menos radical hoy seríamos…. pero el hubiera no existe, aún no existe la máquina del tiempo y a lo mejor lo mejor es que nunca exista, porque el paso del tiempo, las personas que nos han tocado, las personas a quienes hemos amado, a quienes hemos pertenecido aunque sea un mes o dos nos hace lo que hoy somos

Y así como la Tierra sigue rotando en su eje y alrededor del sol nosotros tenemos que seguir nuestras vidas sin aquellos grandes amores, sin aquél amigo que creímos incondicional, solo con aquellos recuerdos que perdurarán por lo que dure la memoria como aquél primer beso afuera de la escuela insitado por una amiga, aquél primer beso afuera de una plaza, aquél mensaje en el msn que nos unió aunque fuese por un tiempo, aquella película en la que nos conocimos, mejor recordar aquellos bellos momentos y dejar atrás tus y mis lágrimas, quedarnos con la esperanza de que el día que nos volvamos a encontrar tomemos la posición de unos adultos maduros y no seamos los niños que alguna vez fuimos y dejemos que la Tierra siga rotando, con o sin nuestra compañía

Hace 1 año dejé partir aquél recuerdo de la enfermera, hace más años el del chico enamorado, los otros… los otros están en espera de dejarlos partir….