Aplicaciones y páginas para aprender alemán.

Les comparto mis páginas y aplicaciones favoritas que he encontrado útiles para aprender alemán. Conforme vaya encontrando más, iré actualizando el post.

Páginas.

Lyricstraining.

Página para practicar con música. No solo para alemán, viene música para varios idiomas. Gratis.

Mein deutschbuch

La página tiene vocabulario, ejercicios y explicación de la gramática, listas de verbos y links a otras páginas de ayuda. Gratis.

Deutsche Welle.

En la sección de aprender alemán tiene específicamente cursos y recursos para aprender el alemán por nivel. Tiene podcast además de la aplicación. Gratis.

Listas de alemán.

Tiene un montón de archivos, unos útiles, otros no tanto. Los dividen por nivel, vocabulario, gramática. Hay que meterse de lleno y abrir todo para encontrar las joyas que hay en esta página. Gratis.

Memorizar.

Página para crear tarjetas Flash, puedes hacer tú mismo tus tarjetas y organizarlas como quieras. Tiene app para descargar y estudiarlas todo el tiempo. Gratis.

Lingolia.

Cuenta con sección de gramática, material para el DaF y DaZ, vocabulario, ejercicios. Gratis, pero cuenta con algunas cosas de pago.

Goethe Institut.

Material para practicar el alemán del Goethe Institut. También tiene aplicaciones para descargar y practicar.

Biblioteca online del Goethe Institut.

Hay que registrarse, tiene aplicación para descargar y dura la inscripción un año. Con un montón de libros para leer y practicar el alemán.

Netzwerk.

La página de los libros que usa el Goethe Institut en México. No es necesario tener los libros, tiene mucha información para aprender. Gratis.

Aplicaciones.

Leo.

Mi diccionario favorito. Tiene los sustantivos con género, plural. Los verbos con pasado y participio II. Tiene las palabras en español y en otros idiomas como inglés, francés, italiano, chino, ruso, portugués y polaco. También tiene página web. Gratis.

Pons.

Otro diccionario. A mí no me gusta mucho, pero para otros es una joya. Dependerá de cada quien. También tiene página web. Gratis.

Verbos en alemán.

En verbos es mi favorito, tiene todas las conjugaciones. Sin embargo no tiene todos los verbos. Tiene una app gratis, pero la completa es de pago.

Verben.

Por si falta algún verbo en la aplicación previa, a esta no le falta. Tiene más verbos y tiene una versión para practicar. Tiene una versión Lite y otra completa de pago.

Traductor de Google.

Ayuda para traducir frases completas. No recomiendo usarla mucho porque para escribir no es de gran ayuda. También tiene página web. Gratis.

DW. Learn german.

App de la Deutsche Welle que lleva del A1 al B1. Gratis.

Deutschtrainer.

App del Goethe Institut para el A1. Gratis.

Netflix.

Si, Netflix tiene la opción de poner audio en alemán en algunos programas, casi siempre cuando son creaciones de Netflix. Ayuda a entrenar el oído y a distinguir las palabras. De pago.

Prime video.

También tiene más opciones para ver series y películas en alemán. De pago. Menor costo que el Netflix y va con Amazon prime.

Hasta ahora son las que me han servido para aprender alemán. Hay muchísimas más como Quizlet, Kahoot!, Tandem, pero es raro que las use. Si tienes más apps o páginas web útiles, escríbelas en los comentarios.

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Aplicaciones que te ayudarán en tus viajes.

Les presento las aplicaciones que me han ayudado durante mis viajes y han evitado que me perdiera o que encontrara mi camino más fácilmente.

Citymapper.

Yo probé esta maravillosa aplicación en mi último viaje y de verdad que llega a ser imprescindible.

La ventaja de la aplicación es que te muestra como llegar a cualquier lugar con las opciones de ir caminando, en bici, metro, autobús, tren, etc., incluso en algunas ciudades te informa en qué tiempo pasará el próximo metro o autobús. Te dice cuantas calorías gastas en caso de que vayas caminando. En las ciudades donde es posible te dicen donde alquilar alguna bicicleta.

La desventaja es que requiere de internet, se puede usar con wifi, pero cuando pierdes señal, no funciona tan bien. Desafortunadamente no es opción en todos los países o estados, pero actualmente se encuentra disponible para la Ciudad de México, Los Ángeles, Chicago, Baltimore, San Francisco, Filadelfia, Toronto, Nueva York, Montreal, Seattle, Vancouver, São Paulo, Lisboa, Manchester, Birmingham, Londres, Madrid, París, Amsterdam, Bruselas, Colonia, Dusseldorf, Hamburgo, Barcelona, Lyon, Copenhague, Estocolmo, Berlín, San Petersburgo, Roma, Moscú, Tokio, Estambul, Seúl, Sidney, Melbourne, Hong Kong, Singapur y la lista sigue creciendo.

Google Trips.

Esta aplicación de Google te permite abrir sesión desde tu cuenta de correo y llevar tu viaje a otro dispositivo.

La ventaja de esta aplicación es que puedes descargar la ciudad que vas a visitar, si tienes wifi en el hotel puedes descargar la información diaria. Esto incluye mapas, actividades que puedes realizar en la ciudad, los lugares que quieres visitar, donde comer, como moverse en la ciudad con una explicación breve del transporte, incluso información importante como horarios, IVA, centros comerciales, mercados.

La desventaja es que comparándola con otras aplicaciones como Tripadvisor, no cuenta con todos los sitios de atracción, restaurantes y hoteles y las reseñas con las que cuenta, yo diría que son limitadas, ya que son las que aparecen en Google. No es tan fácil agregar un viaje o los sitios que quieres visitar, ya que como mencioné, no aparecen todos y hay que agregar uno a uno.

Tripadvisor.

La aplicación te muestra hoteles, alquileres vacacionales, vuelos, restaurantes, cosas que hacer e incluso tienen foros de los sitios a los que viajas.

La ventaja es que tiene mejores reseñas, ya que mientras más reseñas hagas en la aplicación se va subiendo de nivel, así se puede determinar si una reseña es confiable o no. Hay reseñas de todas partes y en todos los idiomas. Muestra que sitios de interés, restaurantes, museos, etc., se encuentran cerca de ti dependiendo tu ubicación y tiene muchos filtros incluyendo el costo de estos. Puedes guardar tus viajes, por día, en un calendario que cuenta con mapa, ahí puedes ir viendo como puedes visitar todo sin dar tantas vueltas. Tiene una mayor cantidad de atracciones, museos, restaurantes agregados en la aplicación. Hay una opción para descargar las ciudades que visitarás, incluyendo o no las fotos. Dentro de la aplicación, cuando abres la página de un museo o alguna atracción puedes conseguir boletos, fuera de las páginas oficiales, saltándose las filas, aunque si tienen un mayor costo que si las reservas con tiempo y directamente en la página oficial.

La desventaja, cuando la usé me di cuenta que al querer abrir la página de viajes, se tenía que cargar cada vez que quería acceder a esa parte de la aplicación y cargaba desde el inicio, es decir, desde el primer día de tu viaje, no guarda en qué día vas y tarda un poco en abrir. Cuando guardé la ciudad a la que iba, no sé qué pasó que de todas formas requirió de uso de datos. Tampoco es tan fácil agregar todo lo que quieres ver en tus viajes y a veces solo es mejor dejarlo como favorito en tu viaje sin agregarlo a un día, porque tarda mucho en abrir esa parte de la aplicación.

Swarm y Foursquare.

Aplicaciones en las que puedes hacer check in de donde estás y compartirlo con tus amigos o familiares.

La ventaja es que prácticamente vas marcando lo que visitas y por donde pasas. En foursquare ves tips de algunas personas que ya estuvieron en esos lugares con algunas buenas recomendaciones. Al final de tu viaje se ve por donde pasaste en un mapa global, lo que puedes ver todo el tiempo y con cada uno de los viajes que hagas. Puedes hacer check in sin conexión. Lo puedes ligar a tus redes sociales, puedes subir fotos y tips. La mayor ventaja es que puedes marcar donde te quedaste de ver con alguien, aunque no recuerdes el lugar exacto puedes llegar a ese lugar.

La desventaja es que requiere de conexión a internet para ir viendo exactamente donde haces el check in. No es muy recomendable usarlo como mapa para ir viendo hacia donde vas porque de pronto es muy confiable. A veces no están todos los lugares en la aplicación para hacer check in. Vas guardando puntos de acuerdo los lugares que vas visitando, pero no siempre te da puntos.

Google Maps o Apple Maps.

Aplicaciones de mapas.

La ventaja es que te dicen paso a paso como llegar a cualquier lado, en donde girar de calle, en donde bajarse del metro, en donde tomar el autobús. Google Maps tiene opción de automóvil, en transporte público, caminando, pedir autos de aplicaciones como Uber o Cabify, o en bici. Apple Maps tiene la opción de automóvil, a pie, transporte público y pedir autos.

La desventaja. Requieren de conexión a internet y ninguno de los dos es perfecto, las dos aplicaciones me fallaron en el último viaje, decían que iba a un lado, mientras que iba al contrario o las indicaciones no avanzaban junto a mí.

Instagram.

La aplicación que no puede faltar en un celular con cámara para compartir fotos con todo el mundo.

La ventaja. Te tomas fotos, las subes a la red y las compartes con todo el mundo, mientras más hashtags uses, es más posible de que lleguen a más personas y recibas más likes. Te tomas selfies, la haces de fotógrafo amateur. Puedes hacer directos en las historias, subir videos cortos. Puedes agregar localización a las fotos o videos. ¿A quién no le encanta esta aplicación?

La desventaja. Como la mayoría de las redes sociales, requiere de conexión a internet para subir las fotos, videos y hacer los directos. Pocas desventajas, tal vez que solo puedes subir 10 fotos en cada momento.

Aplicaciones para hacer check in en tu aerolínea.

En muchas aerolíneas ya existen aplicaciones que te ayudan a seguir tu vuelo y a hacer check in, mirar tus reservaciones.

La ventaja. Siempre es mejor elegir el asiento que uno va a tomar, si vas con más personas puedes elegir asientos cercanos o si vas solo puedes elegir asiento con ventanilla o pasillo. Puedes ver cuanto pueden pesar tus maletas y tu maleta de cabina.

La desventaja. Requiere de conexión a internet. No todas son fáciles de usar.

Flush.

Aplicación para encontrar baños.

La ventaja. Te dice como llegar a los baños públicos gratis y con costo.

La desventaja. Abre Maps y requiere de conexión a internet.

Airbnb.

Aplicación para reservar cuartos, casas o departamentos. Algunos a menor precio de hoteles, dependiendo de lo que busques.

La ventaja. Abre tus opciones en cuestión de hospedaje, no solo están hoteles y hostales, sino que también puedes rentar un cuarto o un departamento, incluso una casa completa a un mejor precio, dependiendo de lo que busques y con cuantas personas viajes. También puedes encontrar experiencias, tours pequeños o restaurantes en la ciudad a la que viajas. Buenas opciones de cancelación.

La desventaja. Igualmente requiere de conexión a internet. Cuando cancelas, Airbnb se lleva su comisión que no te regresan. No la he usado mucho, así que no le he encontrado muchas desventajas.

En general estas son las aplicaciones que yo he usado hasta el momento, si encuentro más y mejores aplicaciones iré modificando el post. Si saben de otras aplicaciones que son de utilidad en viajes, comenten.

Así viví el 19 de septiembre del 2017

Crecí escuchando historias del terremoto en México en 1985, yo era una pequeña bebé cuando eso ocurrió. Escuché muchas historias de aquel temblor de quienes lo vivieron en primera mano. Mis papás me contaban una y otra vez como vivieron aquellos segundos del peor movimiento telúrico que se había sentido en México, del estrés de no poderse comunicar a falta de líneas telefónicas y celulares. Aunque siempre dijeron que podía volver a pasar, nunca pensé que yo podría vivirlo.

Casualmente fue un 19 de septiembre, es tan irónico, había habido un simulacro unas horas antes, como cada 19 de septiembre, conmemorando el terremoto del 85.

Yo estaba tranquilamente trabajando, como cada mañana, haciendo un ingreso de una paciente que habían enviado de CMN a nuestro hospital. Estaba sentada, escribiendo una nota en la computadora. De pronto, sentí como si estuviera pasando un camión pesado, sentí que la tierra brincaba. En segundos pensé que el sitio en donde estaba se encontraba demasiado lejos para sentir un camión que pasara en la avenida. Pensé que estaban golpeando la pared, pero el movimiento no cesaba, al contrario, aumentó. Después de sentir ese movimiento por mas segundos me di cuenta de que en ese momento estaba sintiendo lo que muchas veces me habían contado.

En cuanto me di cuenta de que estaba temblando me levanté de la silla, caminé por el pasillo rápidamente, había gente yendo hacia la salida. Afortunadamente estábamos en planta baja. A medio pasillo encontré una señora que no quería salir hasta que la alcanzara su esposo, la empuje hacia afuera. Las luces del servicio se apagaron. Salí tambaleándome, la tierra seguía moviéndose y de pronto me jalaba dificultándome el caminar. No brincaba, como al inicio, ahora solo oscilaba. El movimiento fue disminuyendo durante segundos que se hicieron los más largos que había vivido hasta ese momento.

Como siempre hacemos en los momentos de estrés, empezamos a bromear y platicar. En cuanto se cesó el temblor hablé con mi familia corroborando que estaba bien. Las personas me dijeron que no había líneas telefónicas, pero la magia del internet, que en 1985 no había, me ayudo a comunicarme con mis familiares, que afortunadamente no estaban en casa, en un quinto piso.

Abrí el Twitter y empecé a ver lo que había sucedido con el terremoto. Empezaban a salir los vídeos de los edificios balanceándose. El sismológico empezó a publicar la intensidad de 7.1 con epicentro entre Puebla y Morelos. Las bromas seguían, las personas seguían intentando comunicarse con sus familiares, los tuits iban aumentando.

No nos dejaron entrar inmediatamente. Estaban revisando el edificio. De pronto alguien dijo que se habían derrumbado edificios. Yo vivo en un edificio de aproximadamente 7 años, en un quinto piso, me pregunté si aún seguía teniendo casa en donde vivir. Me dijeron que por la zona en donde vivía no había pasado nada.

Luego de una rápida revisión al hospital, nos dejaron entrar, creo que fui la primera que corrió a terminar el trabajo para poder ir a casa.

Habitualmente el camino dura máximo una hora entre mi trabajo y mi casa, pero esa vez duro 2 horas. Entre toda la maravilla del internet, Waze te dice por donde puedes evitar tráfico. No me llevo por el camino habitual. Los únicos daños que vi durante el trayecto fue un espectacular derribado encima de un trailer.

Y tráfico y más tráfico. Gente aún afuera de los edificios, con miedo. Nunca había escuchado el radio rumbo a casa hasta ese día. Los locutores comentaban la intensidad del temblor, los edificios derrumbados. Todo lo que había visto únicamente por vídeos del terremoto del 85.

Después de dos horas de camino, llegué a casa, aún seguía en pie el edificio, entré, no se veían daños, ni grietas. Subí al departamento y únicamente encontré puertas de los muebles abiertas, unas cuantas cosas se habían salido de su lugar, la lámpara de la sala, que nunca antes se había movido, chueca.

Y encontré lo más importante, una chihuahua ilesa y una gatita tan asustada que no se separó de mí en todo ese día.

Siendo un temblor de 7.1, habiéndose derrumbado tantos edificios, lo primero en lo que pensé fue que iban a haber réplicas. Preparé una mochila con alimento de las mascotas, todas las baterías externas, un poco de alimento, las correas de las mascotas y esperé las réplicas que afortunadamente nunca llegaron a sentirse ese día.

Esa noche dormí vestida, con tenis, con todo listo para salir corriendo en caso de cualquier pequeño movimiento. Aunque todo ese día estuve mareada, con los movimientos que sentía tenía que detenerme de algún mueble, mirar el móvil pegado del techo para saber si era solamente un mareo o estaba temblando de nuevo.

Los mensajes de mis amigos empezaron a llegar. Todos bien. Ninguna pérdida cercana que lamentar. Pero algunas zonas de la ciudad estaban derrumbadas. Una escuela, un edificio de oficinas, edificios de departamentos. Centenares de personas atrapadas. Y como en 1985, la gente empezó a mover los escombros, a sacar personas y animales atrapados. Poco a poco empezaron a difundir los vídeos que hasta el día de hoy no dejan de sorprenderme y de conmoverme hasta las lagrimas. Edificios derrumbándose, balanceándose, cayendo encima de personas, con paredes agrietadas, inhabitables. Empezaron a difundir las cuentas de la Cruz Roja, de los Topos, los sitios de los centros de acopio. La gente salió a las calles para ayudar con sus propias manos.

Al otro día, tuve que salir a ayudar, siendo médica podría ser útil, pensé. Viendo toda la solidaridad del pueblo mexicano, salí rumbo a Parque España, imaginé que las calles podrían ser un caos, tomé un Uber que fue gratis por ser rumbo a un centro de acopio, el caos vial solo estuvo en las calles alrededor del parque. Había tanta gente ayudando que no sabía ni a quien dirigirme. En Twitter decían que necesitaban voluntarios en Parque México así que me dirigí allá. Solo tomaron mis datos, por el momento no requerían ayuda médica. Había mucha gente ayudando a pasar todas las donaciones, víveres, medicamentos, palas, picos, alimento para mascotas, agua, de todo. Me quede unas horas en la línea humana. A mi alrededor había gente de todo tipo, noté de clase media alta, de clase media baja, había incluso unos españoles a mi lado, todos queriendo ayudar.

Cuando regrese a casa, había aumentado el caos vial, tuve que hacer la mitad del camino a pie, en el trayecto vi edificios dañados, con grietas, inclinados, escombros en el piso, la gente se acumulaba a una distancia aparentemente prudente, en espera del colapso de algunos edificios. Había mucha gente rumbo a los centros de acopio con muchas cosas para donar. Y caminando vi lo que solo había visto en fotos, un edificio derrumbado, como si fuera un sándwich de cemento, fue impresionante ver la magnitud del desastre, pero me impresionó más la cantidad de gente que había ayudando, entre rescatistas, militares, policías, voluntarios que de mano en mano intentaban sacar los escombros para ayudar a las personas a salir. También vi vecinos organizándose para ir a ayudar. Jamás pensé que el pueblo mexicano se volviera a unir por la desgracia de la misma forma que en 1985 lo hizo. Ese día me sentí orgullosa de ser mexicana. 

Las noticias seguían, otros edificios se colapsaban, otros edificios eran evacuados por su alto riesgo de derrumbe. Hasta hoy no conozco a nadie que haya tenido que ser rescatado o haya fallecido. Pero México tuvo muchas pérdidas humanas. Muchas mascotas se perdieron, unas saltaron de sus balcones, otras corrieron asustadas. Algunas personas y algunas mascotas han sido rescatadas y devueltas a sus familias, otras han cruzado el arcoíris. La cifra de desaparecidos disminuye y aumenta la de fallecidos.

Aún hoy, 2 de octubre, el temblor sigue siendo tema de conversación, todos decimos que fue terrible, que se sintió horrible, que nos dio miedo. Lo peor, para mí, es que no se escuchó en ningún momento la alerta sísmica en donde trabajo, ni en las calles. En la Ciudad de México, sonó cuando ya había empezado el temblor.

El 7 de septiembre había habido un temblor, incluso más fuerte que el terremoto del 85, de 8.2 de intensidad. Esa noche si había sonado la alerta sísmica, sonó aproximadamente 50 o 60 segundos antes del temblor, que sí, se sintió feo, pero no tan terrible como el del 19 de septiembre del 2017.

Siempre la gente escuchaba que iba a temblar más fuerte que en 1985, sabíamos que iba a pasar, pero ciertamente, por lo menos yo, nunca pensé que lo viviría, que la gente saldría a montones a las calles a ayudar con sus manos a quitar escombros para sacar gente de los derrumbes, nunca pensé que Twitter sería una herramienta tan útil como lo fue.

Suponemos que volverá a temblar, no sabemos cuando, no sabremos donde estaremos, si en casa, en camino, en el trabajo, pero debemos de prepararnos. Aún hoy siguen sacando personas de los escombros, tristemente sin vida. Las noticias nos dan a conocer que parte de la tragedia la ocasionó esa corrupción que invade a México como un cáncer. Esperemos que haya justicia para aquellos que perdieron la vida o sus casas a causa de este temblor. Esperemos que México se prepare mejor para el próximo terremoto. Esperemos que el pueblo mexicano siga siendo solidario en las desgracias.

Marcelino Perelló, Vergüenza en Radio UNAM 

“Si no hay verga, no hay violación” así dijo Marcelino Perelló, un personaje que por lo menos yo, hasta el día de hoy desconocía totalmente. Pocas cosas indignan tanto y este simple y vulgar comentario, por lo menos a mí, me ha indignado demasiado. 

El susodicho personaje mencionó esta “célebre” frase en un programa llamado “Sentido contrario”, nada más y nada menos que en Radio UNAM, lo cual me decepciona enormemente. Dado que yo he estudiado aproximadamente unos 15 años en la UNAM, me enfurece realmente que personajes que trabajen en Radio UNAM hagan comentarios tan retrógrados,  ignorantes, sexistas, machistas y misóginos. ¿Quién contrató a este personaje en la UNAM? ¿Sólo porqué fue dirigente del movimiento de 1968 lo contrataron? ¿Quién le dio libertad de expresarse así de las mujeres?

Acompañado de Javier Platas y de una mujer, de quien desconozco el nombre, que se limita a decir monosílabos que son desechados por el “locutor”, Marcelino Perelló dijo y cito “Consideró (el Porky que fue amparado) que (Dafne) estaba muy buena y metible” “Tampoco eso, de que te metan los dedos es para armar un desmadre estrepitoso” “La violación implica necesariamente verga, si no hay verga, no hay violación, ósea, con palos de escoba, dedos y vibradores no hay violaciones, hay una violación a la dignidad si tú quieres, pero de esas hay muchos tipos” “Si sucede, sobre todo con las viejas cuero, incluso la violación, no hay para qué desgarrarse las vestiduras, si les gusta, no te hagas pendeja Laberinto (supongo que así le llaman a la mujer que los acompaña en la emisión, la cual contesta que no, que a ella no) bueno a ti no, pero hay mujeres que solo han sentido un orgasmo cuando han sido violadas, eso es algo registrado en la literatura especializada, cuando no hay culpa, es decir, cuando te violan, entonces tú no tienes ninguna responsabilidad, te violaron, entonces gozas, por que de otra manera, al estar gozando del pecado original, ósea, coger sigue siendo pecaminoso, no solo en la religión cristiana, no solo en la configuración ideológica occidental, no me negarás que en los juegos sexuales está implícita la violencia, la violación, son frecuentes las prácticas del golpeo, el amarrar, pero comunes” “Esto de común acuerdo no hace más que remitir al hecho del placer que conlleva el ser forzada, también para los hombres”

Él es el secretario general del Museo universitario del Chopo, articulista de un diario nacional y es funcionario de la UNAM, presentador del programa “Sentido contrario”

Yo simplemente no entiendo como es posible que alguien, cualquiera, hable de esa forma, con esas palabras tan soeces en la radio de la UNAM, que se supone es una radio respetable, no entiendo cómo es posible que en pleno siglo XXI haya alguien tan retrógrado que ofende no sólo a la chica veracruzana violada por el Porky amparado, no solo a las mujeres que han sido violadas por desconocidos o por conocidos, sino que ofende a todas las mujeres que por lo visto tenemos que seguir defendiendo nuestros derechos, no como feministas o feminazis, sino como mujeres, porque aún existen hombres como este tipo no creen que nos debemos de quejar de una mirada lasciva, de un “piropo”, o  que piensan que meterle los dedos a una mujer en la vagina no es violación, pensamiento que es totalmente equiparable a lo que hizo el juez al brindarle el amparo al famoso Porky, decir que no tuvo placer sexual con el hecho, que afortunadamente está tipificado en el código penal federal art 265 “Al que por medio de la violencia física o moral realice cópula con persona de cualquier sexo, se le impondrá prision de ocho a catorce años. Para los efectos de este artículo, se entiende como cópula, la introducción del miembro viril en el cuerpo de la víctima por vía vaginal, anal u oral independientemente de su sexo. Se considerará también como violación y se sancionará con prision d economía a catorce años, al que introduzca por vía vaginal o anal cualquier elemento o instrumento distinto al miembro viril, por medio de la violencia física o moral, sea cual fuere el sexo del ofendido” Así que aunque este personaje crea que no es un delito, el Código Penal Federal si lo reconoce como tal. 

Si a Nicolás Alvarado lo destituyeron de TV UNAM por expresar su opinión educadamente en un medio que no era TV UNAM, exigimos que a este personaje lo despidan inmediatamente por que está expresando su opinión con palabras vulgares y ofendiendo a todas las mujeres. 

¿En dónde estudiar Alemán en México?

Desde hace tiempo estaba pensando en estudiar otro idioma que no fuera inglés y me he decidido a estudiar el alemán, un idioma no muy sencillo he de decir, nunca se me ha dado estudiar sola, autodidácta no soy y no imaginaba aprender un idioma tan complicado como el alemán yo sola, así que busqué varias opciones para estudiarlo.

Empecé con lo sencillo, aquí en la Ciudad de México están las grandes casas de estudio que tienen prácticamente escuelas propias de idiomas, las grandes y buenas universidades. Me dieron una buena referencia del IPN, de la cual hay varias sedes para estudiar el alemán y de la que me habían dado referencia no era la más cercana para mí. La otra referencia que me dieron fue la UAM Azcapotzalco, en donde me dijeron que se aprendía rápido y bien. Y por supuesto que estaba la UNAM, el CELE, en donde además de alemán enseñan muchos otros idiomas.

Finalmente por la recomendación específica que me hicieron para la UAM Azcapotzalco, me decidí por ella. Como alumna externa de la universidad lo primero que tuve que hacer es registrarme en su página de internet en un día y hora específicos, ahí iniciaron mis problemas pues me costó mucho trabajo preinscribirme, andaba fallando el sistema, se cayó la red, aunque al final si pude registrarme. En la página de la convocatoria dice que solo existen 7 lugares para externos en los cursos de alemán, lógicamente no supe si alguien más externo se inscribió. Solo te piden RFC, correo electrónico y teléfono. Como en todos lados hay dos opciones, inscribirte desde el primer curso o pagar un examen de colocación. Te dan una fecha para la inscripción en persona y para el pago del curso, siendo externa pagué 600 pesos. Te piden el INE, antes IFE y la hoja que imprimes cuando te registras por internet. Muy sencillo el trámite y ya solo restaba esperar a que inicien los cursos.

Mi experiencia en la UAM Azcapotzalco fue poca, pero he de decir que tuvo sus excelentes momentos. Mi grupo no era muy grande, creo que fui la única alumna externa en ese horario, hay mas horarios, pero el último creo que es a la 1 pm, son tres días a la semana de una hora y media. Aproximadamente éramos unos 10-11 alumnos, casi todos ellos estudiantes de licenciatura. La maestra desde el primer día nos leyó la cartilla, dijo que era muy estricta, que teníamos que estudiar, que si no sentían que fueran a aguantar el ritmo, mejor se cambiaran de grupo y que ella les ayudaba. Hubo quien sí se cambió. Al inicio si impone su presencia, pero en general es buena onda y la verdad muy buena. Creo que es donde más rápido he aprendido, pues te lleva a un buen ritmo. De todos los maestros que he tenido hasta ahora en alemán creo que ha sido la mejor. Te hace practicar la escritura desde el inicio, la memoria, la pronunciación. Si llegaba a faltar por alguna situación te avisaba y reponía la clase. La UAM tiene en total 9 niveles y según su página de internet llegas al nivel B1 y cada curso dura 11 semanas.

Haciendo cuentas el curso en total iba a durar 99 semanas, más de dos años contando las vacaciones de la UAM, con nivel B1, yo esperaba contar con un mayor nivel en menos tiempo. Desde que hice mi registro en internet vi las deficiencias de la UAM, las clases lógicamente son dentro de la UAM y como casi todas las universidades públicas no tienen las mejores instalaciones. Yo no había estudiado nunca en la UAM y no sé como es la dinámica, pero al llegar estaban las bancas desordenadas, que por cierto eran muy incómodas. Algunas de las clases, casi la mayoría, las tomamos en El Centro de idiomas, y era donde estaban mejores las instalaciones con una computadora, una televisión como proyector, una grabadora para los audios y bancas más cómodas. El mayor problema para mí es que existió un paro de estudiantes cuando estaba como a tres cuartos del curso, a mí me interesaba aprender rápido el alemán y la verdad es que no tenía tiempo para andarlo perdiendo, pues fue casi un mes de paro y yo sin clases, sin deberla ni temerla. Y sinceramente no me agradó, pues yo había pagado y no se me hizo justo. Al principio mi opción fue clases particulares con la misma profesora pero nunca quedamos de acuerdo. Otra desventaja que le vi, es la falta de flexibilidad de horarios, todos los horarios son matutino y no hay vespertino y pues al final tampoco me convenía. Total que mejor busqué otras opciones.

Mandé algunos mails a otras escuelas, particulares en su mayoría, porque el IPN y la UNAM tienen sus fechas de convocatorias, había que esperar más tiempo y mientras decidí investigar en internet. Solo fui como a dos que la verdad no me parecieron adecuadas para aprender el alemán, en una de plano cero actitud de trato de cliente, como si estuvieras haciendo trámites para el gobierno, te daban ganas de disculparte de hacerles perder tu tiempo, principalmente por eso deseché esa escuela, además de que me dijeron que no había cursos en grupos, que no había gente que aprendiera el alemán, que las clases tenían que ser particulares y éstas salían carísimas.

Otra opción que vi fue el Instituto Goethe, una institución de prestigio y con historia, no solamente en México, sino que a nivel mundial. Desde que ves el edificio te das cuenta de la diferencia de todas las demás escuelas públicas y privadas. Al llegar a pedir informes me tocó una señora muy amable, me dio las fechas de inscripciones, toda la información y todo muy bien. Al llegar el día de las inscripciones había muchísima gente, no sé porqué, tal vez es porque eran los cursos de verano que son express totalmente, son de 3 horas con descansos de 15 minutos, diarias por dos semanas. Únicamente en época de verano o creo que cuestan poco más de 12 000 pesos esos cursos tan intensivos. Después de esperar algunas horas logré inscribirme, en un momento pensé que no alcanzaría lugar, pero si alcancé.

La experiencia es totalmente diferente a todos los cursos de idiomas que he cursado. Además de estudiar en la UAM, también estudié hace muchos años en Harmon Hall, en donde únicamente tenían pizarrón, grabadora y sus libros. Estudié en la UNAM en el CELE de Ciudad Universitaria, aunque mi amor es grande por mi alma mater, en aquél tiempo, que fue hace como 8 años estaban sus instalaciones aún muy rústicas, no sé cómo están ahora, pero alguna de mis compañeras me dio buenas referencias sobre el aprendizaje de alemán, lo único malo que me comentó es que si no alcanzan los grupos el cupo mínimo, los cierran, y por eso ella estaba en el Instituto Goethe.

Las instalaciones son de primera, los cursos valen lo que pagas, por el curso extensivo de 3 meses-10 clases, una por semana de 3 horas con un descanso de 15 minutos, inicialmente pague 4,500 pesos, aunque van subiendo creo que cada año 500 pesos. Tienen un pizarrón interactivo, ahí puedes ver los libros en los que estas trabajando, los videos, los audios, puedes escribir en este pizarrón como uno normal. La verdad es que enamoran las instalaciones, de primer mundo. Los maestros te tienen la paciencia del mundo, si ven que te estás quedando atrás te apoyan, incluso vi que una maestra le dijo a alguien más que podía tomar clase en otro curso para reforzar el conocimiento. Te hacen dos exámenes y si pasas los dos, pasas el curso. En este caso cada nivel se divide en A1.1, A1.2, A1.3 y A1.4. Mientras más rápido quieras ir, menos cursos hay que hacer por cada nivel, pero más tienes que pagar, obviamente y más clases a la semana tienes. Además de que tienen menos vacaciones que las escuelas públicas, máximo 2 semanas en diciembre, lo cual me parece que apresura más el aprendizaje. Aparte de las aulas tiene su propia biblioteca súper cómoda en donde puedes tener préstamo a domicilio de los libros, la credencial, la última vez que supe es de 60 pesos, con tu comprobante de domicilio. Y tienen un servicio como de apoyo al aprendizaje personalizado, gratis, con ciertos horarios y fechas. Aún no he tomado ese servicio, así que no puedo hablar de él.

El único detalle, que creo que es mínimo, es que tienen eventos culturales, me ha tocado que los hacen en el estacionamiento que está atrás de algunas aulas, prueban sonido y no te dejan escuchar claramente la clase, pero no es todo el tiempo, supongo que fue porque me tocó en época navideña. En general, realmente estoy contenta con el aprendizaje en el Instituto Goethe, si es caro, pero creo que vale la pena. En precios ronda a las demás escuelas particulares de alemán, pero en calidad casi estoy segura de que las supera. Y en general, si recomiendo bastante esta escuela para aprender el idioma alemán.

Mi experiencia para sacar el pasaporte en México

Buen día a todos. En este post les voy a contar mi experiencia sobre el trámite en México del pasaporte.

Yo saqué mi pasaporte en la Ciudad de México, en la delegación de Miguel Hidalgo. Saqué mi cita por teléfono, la verdad, me pareció muy complicada la página de internet, creo que aún no se puede sacar cita por internet para el trámite del pasaporte. Por la zona en la que vivo, de acuerdo a la página de internet, me quedaba cerca Plaza Galerías de las Estrellas o la delegación Miguel Hidalgo, pero al llamar para sacar la cita me dijeron que no tenían disponible en Plaza Galerías de las Estrellas, así que tomé mi cita en la delegación Miguel Hidalgo.

Mi cita fue a las 8.00 am, yo llegué a las 7.45 am y ya había gente formada. Ya tienes que tener el pago del pasaporte en el banco y lo tienes que tener en la mano para entrar, te lo piden.

Pasas a una zona de informes en donde te piden los documentos que necesitas para iniciar el trámite. En la página de internet te dicen que tienes que llevar una foto pasaporte, pero no me la pidieron. Lo que si me pidieron fue el acta de nacimiento original o copia certificada y el INE con su copia, no recuerdo haber visto en internet que tenías que llevar copia, pero te la piden. Te dan una solicitud para llenar tus datos: nombre, dirección, si es primera vez.

Después de ahí te pasan a otro módulo en donde te recogen todos los documentos, ahí solo me preguntaron a donde iba a viajar y vuelves a esperar un rato.

Un rato después te pasan a otra ventanilla en donde te dan a firmar una solicitud con tus datos, ya en computadora, te toman foto, la foto que va impresa en el pasaporte, te toman todas las huellas y por lo que vi toman algo, supongo que foto de retina o algo así y otra vez te vuelven a mandar a esperar.

Ya al final te llaman para entregarte el pasaporte, firmas otra vez y listo.

Más o menos tardé una hora y media en todo el trámite, creo que en comparación de otros países es bastante eficiente el trámite, únicamente tienes que llevar todos los documentos en buen estado y completos en el momento en que pasas y listo.

Por fin, ya está mi pasaporte en mis manos para comenzar a viajar

La actitud del mexicano. 

El mexicano no camina por la banqueta, camina abajo de ella y como si estuviera caminando en la Alameda. 

El mexicano no usa las direccionales al manejar, si bien va saca una mano, si no, solo se avienta al otro carril. 

El mexicano en sus fiestas religiosas escucha banda a grandes volúmenes y se emborracha. 

El mexicano tira basura en la calle mientras camina, maneja o pasa por ella. 

El mexicano sabe que no puede hacer dos cosas a la vez, pero a veces fuma, maneja y usa el celular al mismo tiempo. 

El mexicano es feliz subiendo a sus hijos al auto, no le ponen cinturón de seguridad, ni los sientan en un asiento, pueden ir parados entre los dos asientos delanteros y si son pequeños los pueden llevar entre las piernas del conductor. 

El mexicano cuando viaja en motocicleta sube a su mujer y a uno o dos hijos en medio de ellos, sin casco, porque no se siente el mismo aire en el cabello. 

El mexicano no sabe para qué se usan las direccionales pues aunque alguien las use, creen que solo son foquitos que prenden y apagan como árboles de Navidad. 

El mexicano no usa las ciclovías en donde hay, le gusta la adrenalina y se mete enfrente de los autos y en sentido contrario. 

El mexicano cuando camina en las calles o las cruza va hablando por teléfono o va con los audífonos, todo esto a velocidad lenta, aunque no esté el semáforo a su favor. 

El mexicano no conoce la puntualidad, nunca llega a tiempo e incluso podría cancelarte un día o una hora antes una cita. 

El mexicano cruza las calles por donde se le pega la gana, no por los cruces peatonales, pasa y espera que los autos se detengan a su paso. Y si hay puentes peatonales pasa debajo de ellos y observa como los perros callejeros si pasan por los puentes y esperan el semáforo. 

El mexicano observa el semáforo y si ve la luz amarilla acelera para pasar. 

El mexicano cuando es policía y está en un crucero en vez de agilizar la vialidad, la entorpece. 

El mexicano que es policía suele asaltar y hacer secuestros express. Muchos dan más miedo que seguridad. 

El mexicano cuando es detenido por una patrulla suele pedir la atención ofreciendo una moderada cantidad monetaria. 

El mexicano puede no tener dinero para arreglar o comprar una casa, pero si tiene una hija le hace una gran fiesta de 15 años con el dinero que no tiene. 

El mexicano que conduce cualquier transporte público es un peligro al volante. 

El mexicano dice que hace como que trabaja porque los patrones hacen como que les pagan. 

El mexicano puede amar a su madre, pero si está enojado puede lanzar mentadas a otros. Y algunas veces incluso puede abandonarla en momentos dificiles, como en un hospital.

El mexicano tiene amigos imaginarios a los cuales les reza y espera que por arte de magia se le aparezca un trabajo o se le resuelva un problema. 

El mexicano se siente en la luna cuando maneja por todos los baches que están en todas y cada una de las vialidades que parecen cráteres. 

El mexicano hace todo más complicado para los demás si hay una forma de hacerlo fácil para él. 

El mexicano se lleva mejor con su familia cuando hay defunciones, mientras es un caos familiar lleno de discusiones. 

El mexicano quiere estar cerca de otra persona en sus últimas horas de vida por qué no lo estuvieron en toda su vida. 

El mexicano puede abandonar a cualquiera, desde sus perros, mascotas, hijos, esposas y hasta madres. 

El mexicano publica todo lo que hace en el Facebook, hasta fotos en el baño publica. 

El mexicano cuando es alcohólico puede jurarle a sus amigos imaginarios que no tomará por algún tiempo y lo hace, pero cuando termina ese tiempo se bebe lo que dejó de tomarse. Y cuando un médico le dice que tiene que dejar de beber porque está en riesgo su vida, no lo hace. 

El mexicano puede creer en amigos imaginarios o en chochos que no hacen nada o en productos milagro que no sirven para nada y aún así pagar grandes cantidades para conseguirlos. 

El mexicano espera que alguien más le resuelva sus problemas en los que solito se metió.

El mexicano rara vez lee, no se entera de lo que pasa en su país, a veces, cuando llega a ser presidente no puede ni nombrar tres libros. El único libro que todos los mexicanos conocen aunque no lo hayan leído es la Biblia. 

El mexicano ama las telenovelas baratas y sueña con la vida que tienen sus protagonistas pobres que se vuelven ricos. Aunque no hayan estudiado y todo lo quieran como si fuera un milagro. 

El mexicano no ve si puede o no puede mantener decentemente a sus hijos, solo los tiene como conejo, porque dice su religión que está prohibido usar métodos anticonceptivos y aceptarán los hijos que sus amigos imaginarios les manden. 

El mexicano ama pero también teme a sus amigos imaginarios. Dicen que son amados por ellos pero si se portan indebidamente serán fuertemente castigados. 

El mexicano cree que todos sus infortunios son causados por alguien más y si no hay a quien echarle la culpa se la echan a sus amigos imaginarios. 

El mexicano se interesa más en las vidas de extraños que salen en la tele como actores y actrices que en la vida política de su país. 

El mexicano sale a las calles en masa cuando se trata de fiestas para sus amigos imaginarios, pero cuando se necesita su presencia en las calles por el mal gobierno se queja de los que sí salen a defender su país. 

Por esto y mucho más, sino fuera mexicana, tal vez odiaría a los mexicanos. Aunque por esto odio a algunos mexicanos, porque afortunadamente no todos los mexicanos somos así.